El
Plan FIJA propicia un sistema dual de aprendizaje de una profesión
a través de un trabajo remunerado. El instrumento legal
que hace posible este sistema es el CONTRATO PARA
LA FORMACIÓN.
Se trata de una modalidad de contrato
laboral de duración determinada (6 meses como mínimo,
prorrogables hasta 2 años), a la que pueden acogerse
los jóvenes con baja cualificación
y edad comprendida entre 16 y 20 años,
que constituyen el colectivo al que se dirige el Plan FIJA.
El joven del Plan FIJA que firma
un CONTRATO PARA LA FORMACIÓN con
una empresa desempeña como “aprendiz” un
doble papel:
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Como trabajador
de una empresa, ejecuta las tareas sencillas
que se le encomienden en su puesto de trabajo durante
el 80% de la jornada laboral. A cambio, el joven percibe
de la empresa el 80% del salario
establecido. Esta retribución es completada por
el Gobierno de Aragón mediante una ayuda económica
para sufragar los gastos (desplazamientos, etc.) en que
el joven pueda incurrir durante el proceso de formación
e inserción laboral. |
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Como alumno,
dedica el 20% restante de la jornada laboral (lo cual
equivale a un día a la semana) a la formación
práctica en un centro acreditado. De este modo,
el joven va cualificándose profesionalmente y aprendiendo
el oficio “desde la base”. |
En el Plan FIJA tenemos muy claro
que nuestro éxito radica en lograr que el CONTRATO
PARA LA FORMACIÓN llegue a buen fin, es decir,
conseguir que tanto el trabajador como la empresa salgan mutuamente
satisfechos de su relación laboral. Para ello, el Plan
FIJA dispone de dos piezas fundamentales:
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La formación
en el oficio, que se imparte de manera eminentemente
práctica (en taller). A tal efecto, se constituyen
grupos de alrededor de quince alumnos que desempeñan
una misma ocupación. Los horarios y la programación
docente de dichos grupos se elaboran compatibilizando
en lo posible los intereses de las empresas contratantes
y la propia disponibilidad de los alumnos. |
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La tutoría
del joven trabajador, que permite realizar un
seguimiento individualizado del joven de manera que se
sienta acompañado en su proceso de inserción
laboral. El joven dispone de un tutor en la empresa en
que trabaja (normalmente su oficial o encargado), de un
tutor específico del Plan FIJA para apoyarle y
aconsejarle en su proceso de inserción laboral
y, si no ha superado la Educación Secundaria Obligatoria,
de un tutor pedagógico que le ayuda a completarla. |
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