PRESUPUESTOS DECISIVOS

Los agentes sociales sabemos bien que pactar es, en no pocas ocasiones, la mejor forma de avanzar. No se trata de abjurar de las ideas propias ni de doblegarse a las de otros; sino de que cada parte ceda en algo para lograr un punto de equilibrio en el que todas puedan sentirse más o menos cómodas.

Empresarios y trabajadores llevamos décadas alcanzando acuerdos, primando lo que compartimos y cediendo en lo que nos desune para alcanzar nuestro objetivo común de incrementar el crecimiento socioeconómico de Aragón. Pactamos en el día a día de las empresas, en la negociación colectiva y en los Acuerdos para el Progreso de Aragón que marcan periódicamente las grandes líneas del desarrollo económico y social de nuestra Comunidad. Y lo hacemos asumiendo los imprescindibles ajustes que conlleva cualquier negociación, convencidos de que, puesto que coincidimos en el objetivo, merece la pena aparcar parte de las diferencias y no enconarse en tiras y aflojas que pueden derivar en el inmovilismo total.

Nuestras divergencias de partida son, en muchos casos, grandes y las negociaciones, duras, pero siempre posibles.

Por eso, valoramos y agradecemos el esfuerzo que han realizado los grupos políticos del Ayuntamiento de Zaragoza, la decisión de ceder tanto por la parte del equipo de gobierno como por la del primer grupo de la oposición, para desbloquear la aprobación de los presupuestos municipales de 2008, con la vista puesta en el beneficio de la ciudad, Aragón y sus habitantes, aunque no coincidan plenamente en las fórmulas para lograrlo.

Zaragoza y Aragón están a punto de iniciar un año crucial para su desarrollo y su proyección exterior, para ser y presentarse a España y al mundo como una ciudad y una Comunidad Autónoma renovadas, atractivas y acogedoras, aunando modernidad, historia y servicios de primera línea.

Por ello, los presupuestos de este año exceden el ámbito local y repercuten en cómo se presentará Aragón ante el mundo. En ellos, nos jugamos mucho: desde la imagen que ofreceremos a los más de seis millones de visitantes que esperamos que acudan a la Expo 2008 y la que tendrán de nuestra ciudad muchas más personas de todo el mundo a través de los medios de comunicación, hasta la financiación de algunos de los proyectos que, ligados a la Exposición, están pergeñando una transformación de la ciudad que debe marcar un antes y un después en su historia.

Nos jugamos, además, la ejecución de iniciativas en las que también nos hemos comprometido los agentes sociales, tanto en el ámbito nacional como en el autonómico, como la plasmación efectiva de medidas sociales que afectan a muchos ciudadanos, por ejemplo con la aplicación local de la Ley de Dependencia, o los compromisos para posibilitar la recolocación de los trabajadores que han llegado a Zaragoza al abrigo de la Expo y que podrán seguir contribuyendo tras ella al desarrollo de la economía aragonesa desde otras ocupaciones.

En definitiva, el próximo año Zaragoza va a estar bajo los focos de un escaparate mundial, afronta retos importantes y tiene que funcionar como un engranaje perfecto.

Así las cosas, los grupos municipales han hecho un ejercicio de responsabilidad, demostrando que saben aparcar los enfrentamientos en un momento excepcional como éste, en el que la ciudad lo necesita.

Evidentemente, cada partido tiene sus programas e ideas para Zaragoza, todos muy respetables, y está convencido de que sus fórmulas son las mejores. Pero, coincidiendo como hacen en el objetivo común de que Zaragoza ofrezca cada vez mayor calidad de vida y venda su mejor cara ahora que tiene la ocasión, han sabido dialogar hasta alcanzar un punto de encuentro que permitirá aprobar los presupuestos municipales más importantes de los últimos años. El objetivo y los ciudadanos merecían el esfuerzo de quienes gobiernan y de quienes ejercen la oposición para llegar a este acuerdo. Al igual que merecen nuestro respeto los grupos que se opongan a estos presupuestos, puesto que lo harán representando a sus votantes y, por tanto, la pluralidad de la sociedad.

El consenso social y político ha sido motor de todo el proceso que culmina el próximo año: fue en 2004 uno de los pros en la elección de Zaragoza por el BIE; más allá de la propia exposición, todas las expectativas generadas en torno a 2008 han propiciado desde entonces una ilusión inusualmente compartida tanto entre los zaragozanos como entre el conjunto de los aragoneses; hemos logrado convencernos y transmitir que es el momento de Aragón y de Zaragoza, que están empezando a lograr una repercusión poco habitual fuera de nuestra región, en foros de muy diverso tipo y entre promotores mundiales, como los de Gran Scala, que han citado la notoriedad alcanzada por Aragón con la Expo como una de las razones para traer su proyecto a los Monegros…

El pacto logrado en el Ayuntamiento nos hace pensar que seremos capaces de aguantar el tirón hasta el final, manteniendo la unidad que nos permitirá ir a por todas en el último sprint.






Autor: Javier Ferrer Dufol, Presidente de la Confederación de Empresarios de Zaragoza (CEZ)/Aurelio López de Hita, Presidente de CEPYME Aragón/Jesús Morte Bonafonte, Presidente de la Confederación de Empresarios de Aragón (CREA)
Publicado en Heraldo de Aragón el día 12/21/2007.