CIENCIA COTIDIANA
Ciencia y tecnología marcan nuestra vida diaria desde que nos levantamos con el sonido del despertador, sacamos la leche uperisada de la nevera y llegamos a nuestro trabajo en cualquier vehículo hasta que apagamos la luz después de subir y bajar en ascensores, usar el ordenador, ver la televisión, combatir nuestra incipiente gripe con paracetamol y debatir sobre si pueden acabar con el mundo el cambio climático o el acelerador de partículas del CERN. Sin embargo, su imagen más recurrente para gran parte de los ciudadanos de a pie sigue siendo un laboratorio hermético, lleno de cosas incomprensibles y sin conexión con el mundo.
Combatir este ancestral alejamiento y crear puentes entre la ciencia y quienes, aún sin saberlo, nos beneficiamos de ella es la labor de herramientas de divulgación científica que, en Aragón, tiene un referente desde hace quince años en Tercer Milenio.
España y Aragón no destacan por su cultura científica. Nos sigue quedando algo del “que inventen ellos” de Unamuno y el éxodo de destacados investigadores hacia otros países más proclives a apoyar sus estudios. Pero no podemos conformarnos y menos ahora que ya nadie duda de que en la i+D reside gran parte del futuro de nuestras empresas, trabajos y bienestar; que las investigaciones genéticas y médicas cambian conceptos hasta hace un tiempo incontrovertibles y que nos resultan cotidianas cosas que a nuestros abuelos les parecerían ciencia ficción.
Ciencia y tecnología hacen posible nuestro estilo de vida y eso hay que comunicarlo.
Autor:
Jesús Morte Bonafonte. Presidente de la Confederación de Empresarios de Aragón (CREA)
Publicado en
Heraldo de Aragón
el día
10/14/2008
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