UN BUEN AÑO
Aragón concluye hoy un año a todas luces positivo para su economía. A falta de conocer sus últimos indicadores, podemos afirmar que nuestro Producto Interior Bruto (PIB) continúa creciendo a un ritmo superior a la media española, que nos coloca en la zona alta entre los países de la OCDE. El índice de confianza empresarial que representa la inversión en bienes de equipo sigue también al alza, mejora el sector exterior y tenemos 37.300 puestos de trabajo más que en 2006, absorbiendo, así, el notable incremento de la tasa de actividad sin que el paro supere el 4,9%.
También ha habido sombras como el cierre de algunas empresas, el repunte de la inflación y la traslación de la crisis de las subprime al conjunto del sector financiero mundial y, con él, al respaldo crediticio que afecta a los ciudadanos y a los proyectos empresariales en general y, particularmente, a las pymes.
Con estos pros y contras, sólo cabe ser optimista dentro de la prudencia. Es innegable que la desaceleración económica mundial también afecta a Aragón y que sus efectos se notarán más en 2008.
Sin embargo, nuestra economía tiene los mimbres necesarios para lograr que el previsto descenso del crecimiento sea moderado y mantengamos la bonanza al menos en los dos o tres próximos años.
La especialización relativa de Aragón en el sector industrial en un momento de repunte de las exportaciones y las actividades económicas surgidas en torno a la Expo nos ayudarán a sobrellevar la desaceleración, como han hecho en 2007.
Y, por qué no decirlo, tenemos nuestra mejor baza en el trabajo de todos los aragoneses, con mención especial para nuestros empresarios, artífices de 14 años de ininterrumpido crecimiento.
En definitiva, lo estamos haciendo bien, pero no nos podemos dormir. Toca seguir trabajando.
Autor:
Jesús Morte Bonafonte (Presidente)
Publicado en
ABC Valle del Ebro
el día
12/31/2007
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